La membrana del tímpano puede romperse a causa de una infección o por traumatismo. Los signos de su rotura o perforación son dolor de oídos, disminución parcial de la audición y hemorragia o excreciones leves del oído. En el caso de infección, es frecuente que el dolor se resuelva una vez que se rompe la membrana del tímpano, con lo cuál se libera líquido infectado o pus. La rotura cicatriza habitualmente sin complicaciones y con pérdida mínima de la audición, en caso de existir ésta.
La rotura importante puede causar infecciones recurrentes. Si se sospecha la rotura de la membrana del tímpano, se requiere consultar al médico tan pronto sea posible. Mientras tanto, hay que seguir los consejos de autocuidados que se enumeran a continuación.
Auto-cuidados:
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Aliviar el dolor con aspirina u otro analgésico adecuado.
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Colocar un acoginamiento tibio (no caliente) sobre el oído.
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No irrigar el oído.

