La Inmunoterapia es una de las estrategias aceptadas para el tratamiento contra las alergias respiratorias y en donde se trata de controlar la reacción del sistema inmunológico del individuo
El tratamiento consiste en poner una serie de inyecciones con regularidad durante varios años. Este procedimiento debe ser aplicado por un especialista en un hospital clínico. Las primeras inyecciones contienen cantidades muy pequeñas del alérgeno o antígeno al cual se es alérgico. Se comienza con dosis pequeñas y se continua con dosis progresivamente crecientes al paso del tiempo. La Inmunoterapia intenta lograr que el cuerpo se ajuste al alérgeno y que se haga menos sensible a él. Este proceso se llama insensibilización.
A continuación, algunas preguntas que hacen comunmente los pacientes:
-
¿Para qué sirven las vacunas?
-
¿Quién se puede aplicar la Inmunoterapia?
-
¿Cuándo se decide aplicar el tratamiento?
-
¿Cómo funciona la inmunoterapia?
-
¿Cuánto tiempo espero para mejorar?
-
¿A qué puede deberse la falta de respuesta a la Inmunoterapia?
-
¿Por qué el Otorrinolaringólogo proporciona tratamientos con inmunoterapia?
-
Riesgos posibles de la inmunoterapia.
-
¿Qué consideraciones hay en la inmunoterapia cuando hay embarazo?
-
Contáctanos
¿Para qué sirven las vacunas?
La experiencia conformada a través de los años ha demostrado que es el mejor tratamiento para disminuir la sobre reacción a las condiciones alérgicas y lograr así la recuperación total del paciente. Con esto evitamos que las alergias se compliquen con otros órganos como por ejemplo, una persona padeciendo rinitis alérgica puede migrar hacia un cuadro mucho más complicado como lo es el asma.
¿Quién se puede aplicar la Inmunoterapia?
Desde niños a partir del año de edad, en caso de que se sospeche enfermedad alérgica. No hay límites de edad en los jóvenes y adultos.
En el caso específico de los niños, no se utilizan inyecciones para no causarles molestias mayores. En vez de ello, empleamos el suministro de gotas sublinguales y así adherirse al tratamiento. Los jóvenes y adultos pueden sin problema, utilizar jeringas desechables iguales a las que se emplean para la dosificación de insulina.
¿Cuándo se decide aplicar el tratamiento de inmunoterapia?
Hay varios puntos clave que pueden indicar al médico la necesidad de emplear un tratamiento de inmunoterapia para recuperar la salud del paciente:
-
Los síntomas de rinitis alérgica están presentes al menos por 5 meses al año.
-
Mejoría nula o poco significativa con medicamentos propios para las alergias o espray nasales.
-
Cuando los síntomas comiencen a afectar la calidad de vida como por ejemplo:
-
Nariz tapada a tal punto que no permite dormir o descansar a plenitud.
-
Catarro constante donde siempre se requiere llevar pañuelo desechable
-
Dolores de cabeza constantes
-
Garganta siempre con carraspera.
-
Exagerado número de estornudos por las mañanas.
-
-
Se está inmerso en frecuentes tratamientos para gripas donde los síntomas vuelven tan pronto cuando se suspenden.
-
Sinusitis recurrentes sin gran mejoría al terminar de recibir algún tipo de tratamiento.
-
Cuando por desconocimiento, alguien relacionado a la salud, considere que no hay nada que hacer para quitar los molestos síntomas.
¿Cómo funciona la inmunoterapia?
Se administran dosis bajas del alérgeno y el sistema de defensa del cuerpo produce mecanismos inmunológicos de defensa que disminuyen los síntomas tan molestos.
¿Cuánto tiempo espero para mejorar?
Al inicio del tratamiento se administran dosis bajas y van aumentando gradualmente por cada semana. El promedio de espera es de 2 a 4 meses para quitar los síntomas aunque el tratamiento continúa para lograr que el mecanismo de defensa quede acostumbrado a estos alérgenos. De esta forma, el tiempo total del tratamiento es de 2 años.
¿A qué puede deberse la falta de respuesta a la Inmunoterapia?
Puede deberse a diversos factores. Se listan algunos:
-
Dosis inadecuadas del alérgeno en la preparación de las vacunas
-
Alérgenos faltantes no identificados durante la evaluación inicial del paciente al tratamiento.
-
Altos niveles del alérgeno en el entorno (esto es, control medioambiental inadecuado)
-
Exposición significativa a disparadores no alérgicos (por ejemplo, humo del tabaco)
¿Por qué el Otorrinolaringólogo proporciona tratamientos con inmunoterapia?
En Estados Unidos los otorrinos han formado la academia de alergia y otorrino la cual lleva 65 años reuniéndose con frecuencia en congresos. A través de este organismo se ha formado una vasta experiencia comprobando que los otorrinos tenemos todos los conocimientos para diagnosticar y tratar enfermedades alérgicas con inmunoterapia.
Estos mismos médicos de los Estados Unidos nos han enseñado su gran experiencia en congresos nacionales y aplicamos sus conocimientos ahora en México.
El ser otorrinolaringólogo nos da una gran ventaja ya que podemos también valorar otras enfermedades de oído, nariz o garganta que estén afectando la salud del paciente. Nos permite saber por ejemplo si existiera sinusitis crónica sin causas de origen alérgico, hipertrofia de cornetes nasales, mucosidad en oídos, infecciones recurrentes de anginas, etc.
Riesgos posibles de la inmunoterapia.
Hay dos tipos de reacciones adversas que pueden ocurrir con la Inmunoterapia:
-
Reacciones locales
Son bastante comunes y se presentan como enrojecimiento o hinchazón en el lugar de la inyección. Esto puede ocurrir inmediatamente o varias horas después del tratamiento.
-
Reacciones Sistemáticas
Son mucho menos comunes que las reacciones locales. Las reacciones sistemáticas son generalmente leves y responden rápidamente a los medicamentos. Los síntomas pueden incluir mayores síntomas alérgicos tales como estornudos, congestión nasal o urticaria. Es raro que ocurra una reacción sistemática grave denominada como “Anafilaxis” después de la aplicación de una vacuna. Los síntomas asociados pueden incluir hinchazón de la garganta, respiración sibilante o sensación de opresión en el pecho, náuseas, mareos u otros síntomas.
Las reacciones sistemáticas requieren de tratamiento inmediato. La mayoría de las reacciones sistemáticas graves se desarrollan en los 30 minutos siguientes a la vacuna anti-alérgica. Por ello se recomienda esperar en la consulta unos 30 minutos después de recibir la vacuna.

